Persecución sindical en Piña Frut S.A.
A raíz de una serie de violaciones laborales, el 2 de junio del 2006, se organizan en Sitrap el primer grupo de trabajadores en Piña Frut, inmediatamente la empresa inicia una campaña para desafiliar a los trabajadores y utiliza principalmente a los capataces, algunos miembros del comité permanente y al promotor de la Escuela Social Juan XXIII, el señor Luís Antonio Peña.

Hacen visitas al campo en donde los trabajadores están laborando, les dicen que no van a conseguir trabajo en ninguna otra finca, que van a quedar en listas negras, que van a cerrar la finca por culpa de los trabajadores afiliados ,y muchas personas se van a quedar sin empleo, como paso en la zona sur del país.
Bajo disciplina laboral en horas laborales y pagándoles el tiempo necesario, los llevan en pequeños grupos de veinte en veinte durante todo el día, a la oficina de la finca en donde el señor Luís Antonio Peña les muestra un video según el señor Peña el video fue gravado en el sur después el cierre de las bananeras del pacifico sur del país en 1984, en el video se muestra el abandono de las finca y la pobreza que dejó la bananera cuando se fue y les dicen a los trabajadores esto fue por culpa de el sindicato que la bananera se fue de la zona sur de Costa Rica y si no renuncian al sindicato eso va a pasar con la piñera.
Condiciones laborales.
En las practicas agrícolas en el campo, los y las trabajadoras están expuestos a los agroquímicos que se utiliza en la industria, lo que les causa alergias en la piel, dolores de cabeza, enfermedades respiratorias, asma, mareos, dolor en las manos, sin saber que efectos podrían causar estos químicos a mediano o largo plazo como es el caso del DBCP, nemagón en la industria bananera, también otros aspectos que deterioran la salud de los y las trabajadoras es que tienen que laborar largas jornadas bajo el sol y el agua, causando muchos casos de insolación, desmayos, sangrados por la nariz, dolores de espalda ya que tienen que laborar largas jornadas inclinados, debido al desgaste físico. Algunos trabajadores toman hasta diez pastillas diarias que les cuesta el equivalente a mas de una hora de trabajo en dinero que se llama tiamina para recuperar fuerzas y así poder dar un poco mas de rendimiento y mejorar su salario.
Para los trabajadores y trabajadoras de campo no existe en lugar adecuado para que hagan sus necesidades fisiológicas.
No existe lugar adecuado para ingerir alimentos en el campo, los y las trabajadoras tienen que hacerlo bajo el sol y el agua, expuestos a los químicos que se utilizan en la plantación y sentados sobre la superficie de la tierra.
Los trabajadores que tienen casa suministrada por la empresa han tenido que hacer las gestiones necesarias ante el ICE e invertir de su pago para poner el servicio de luz eléctrica en las casas, que les cuesta aproximadamente la suma de (Ç 100.000 colones) unos $ 196 dólares, a pesar de que es una obligación de la Empresa de entregar las casas a los trabajadores en buenas condiciones y necesidades básicas.
Cuando la Empresa quiere baja las tarifas sin que nadie interceda por los trabajadores.
Los salarios son muy bajos no compensan el desgaste físico la exposición a los químicos y las largas jornadas, hay trabajadores que no devengan el mínimo de ley con relación a las horas laboradas.
Reciben mal trato verbal de sus jefes inmediatos.
La empresa niega el ingreso a los dirigentes del Sindicato Sitrap a las plantaciones para hacer el trabajo de organización.
En la planta empacadora en el tiempo de temporada alta de cosecha, la jornada de trabajo es muy larga por los que los trabajadores tienen que laborar hasta altas horas de la noche y a la hora de la cena 6: p. m. les dan solamente 15 minitos de tiempo para que lo hagan.
No existe libertad sindical ya que los y las trabajadoras, son presionados, por parte de los capataces, algunos miembros del comité permanente y el Promotor de la Escuela Social Juan XXIII, para que renuncien del sindicato y los que no están afiliados para que no se afilien, hay un ambiente de temor de los trabajadores temen ser despedidos por haberse afiliado.